Tumaco: un territorio que resiste, sueña y sigue de pie
Colombia, 03 de febrero de 2026.
Hablar del Pacífico colombiano es hablar de diversidad, de fuerza, de raíces profundas. Es hablar de comunidades que, aun en medio de las dificultades, buscan cada día abrirle camino a la esperanza. Desde Save the Children acompañamos esos caminos: los que protegen a la niñez, los que cuidan la vida y los que permiten que Tumaco pueda contar su historia con dignidad.
Tumaco, conocida como la Perla del Pacífico, ha enfrentado durante años los impactos del conflicto armado y múltiples desigualdades. Sin embargo, también ha demostrado ser un territorio que se levanta, se organiza y sigue apostando por cuidar a la niñez, a las comunidades y a su entorno natural.
Retos que duelen, pero no detienen
En Tumaco, la naturaleza y la vida conviven con desafíos que requieren atención urgente:
El mar, los manglares y las playas están sufriendo. La falta de manejo de residuos hace que toneladas de basura terminen contaminando el océano y afectando especies que son símbolo del territorio.
Las inundaciones, los deslizamientos y los estancamientos de agua se vuelven más frecuentes en ciertas épocas del año, generando enfermedades y poniendo en riesgo a las familias. Y, en lo social, la presencia de grupos armados organizados tensiona la vida cotidiana, condiciona dinámicas comunitarias. Son retos profundos y complejos. Pero, aun así, Tumaco sigue caminando.
Oportunidades que nacen desde su gente
La mayor fuerza de Tumaco está en su gente: en su liderazgo, en su voluntad colectiva, en su profundo deseo de transformar. Un ejemplo inspirador es el proceso liderado por niñas, niños y adolescentes: “A cuidar y reciclar porque Tumaco merece brillar”, una iniciativa que Save the Children acompaña y que moviliza educación ambiental, cuidado de la contaminación extrema en mares, playas y puentes, cuidado de los manglares, respeto por las especies y acciones para reducir la contaminación. Ellas y ellos están demostrando que la transformación empieza desde lo pequeño, desde una semilla, una palabra, una acción de cuidado.
Lo que mueve a Tumaco
Tumaco se mueve por su cultura, por su historia, por sus ritmos y por su gente. Pero, sobre todo, se mueve por una convicción profunda: nadie se salva solo. En cada recorrido con las comunidades escuchamos historias de dolor, sí, pero también de valentía, de resistencia, de familias que no se rinden y de jóvenes que sueñan con un futuro distinto. Historias que nos recuerdan por qué este territorio merece oportunidades y espacios seguros para que la niñez pueda crecer en paz.
Llamado a la acción: sigamos tejiendo esperanza
El trabajo que realizamos en Tumaco es posible gracias a todas las personas, proyectos y organizaciones que creen en este territorio y entregan su tiempo, conocimiento y corazón. Pero aún queda mucho por hacer. Las organizaciones humanitarias atraviesan desafíos para continuar presentes, y por eso hoy más que nunca necesitamos seguir uniendo esfuerzos.
Sigamos tejiendo esperanza. Sigamos sumando manos. Sigamos siendo parte del camino para que Tumaco siga brillando.
Porque cada aporte, por pequeño que parezca, ayuda a proteger vidas y a construir el futuro que niñas, niños y adolescentes merecen.
Conoce la nota completa en: Tumaco La Perla del Pacífico