Arauca enfrenta una de las peores emergencias por inundaciones de los últimos años: más de 32.000 personas requieren asistencia humanitaria urgente
Colombia, 24 de julio de 2026.
Save the Children fortalece su respuesta en el departamento para atender a las familias afectadas y proteger a la niñez, e invita a sumar esfuerzos para ampliar la atención frente a una emergencia que supera la capacidad de respuesta local.
Viviendas bajo el agua, comunidades incomunicadas, escuelas afectadas y miles de familias que lo perdieron todo. Ese es el panorama que hoy enfrenta Arauca tras semanas de intensas lluvias que desencadenaron una de las emergencias por inundaciones más graves registradas en el departamento en los últimos años. La creciente súbita de los ríos, ocurrida el pasado 9 de julio, agravó una situación que ya se venía presentando desde finales de abril y obligó a declarar la calamidad pública departamental.
Más de 32.213 personas, correspondientes a 10.838 familias, han resultado damnificadas en los siete municipios del departamento. A esto se suma el colapso de puentes y corredores viales estratégicos, que mantiene a más de 280.000 personas con restricciones de movilidad y acceso a servicios esenciales, dificultando también el ingreso de asistencia humanitaria a las comunidades más afectadas.
“Cada emergencia deja una huella, pero cuando afecta a la niñez las consecuencias pueden extenderse durante años si no actuamos a tiempo. Hoy miles de niñas, niños y adolescentes en Arauca han visto interrumpida su educación, han perdido la tranquilidad de sus hogares y enfrentan riesgos crecientes para su salud y protección. La respuesta debe estar a la altura de esta crisis y requiere del compromiso de todos para que ninguna familia afronte sola esta emergencia”, afirmó María Mercedes Liévano, directora país Save the Children Colombia.
La emergencia ha impactado de manera especial a la niñez. Más de 40 sedes educativas presentan afectaciones por las inundaciones, comprometiendo la continuidad educativa de miles de estudiantes. En Tame, cerca de 42.000 personas permanecen sin acceso a agua potable debido al colapso del acueducto, mientras cientos de familias permanecen en alojamientos temporales con condiciones limitadas de habitabilidad y acceso a servicios básicos.
Las necesidades continuarán incluso cuando las aguas desciendan. La pérdida de cultivos y medios de vida, el riesgo de enfermedades transmitidas por agua contaminada y vectores, las afectaciones emocionales, la inseguridad alimentaria y la interrupción prolongada de la educación podrían profundizar la situación de vulnerabilidad de miles de familias si la respuesta humanitaria no logra ampliarse en las próximas semanas.
Save the Children fortalece su respuesta humanitaria
Desde el inicio de la emergencia, Save the Children ha desplegado acciones para atender a las familias afectadas, priorizando la protección y el bienestar de la niñez.
La organización adelanta la entrega de kits de emergencia y kits de higiene, desarrolla ollas comunitarias para apoyar la alimentación de las comunidades más afectadas y brinda acompañamiento a niñas, niños y adolescentes para reducir los riesgos de protección derivados de la emergencia.
Estas acciones complementan la respuesta que Save the Children ya desarrolla en el departamento, la cual incluye tamizajes nutricionales para niñas y niños menores de cinco años y mujeres gestantes, sesiones de educación sobre alimentación infantil, apoyo en salud mental y apoyo psicosocial, distribución de kits escolares y nuevas entregas humanitarias proyectadas para las comunidades que permanecen aisladas.
La respuesta debe crecer al ritmo de la emergencia
Las necesidades humanitarias en Arauca continúan aumentando. Hoy se requiere fortalecer la atención en alimentación, agua potable, saneamiento, alojamiento temporal, salud, educación, protección de la niñez y recuperación de medios de vida. Aunque las autoridades, las organizaciones humanitarias y las comunidades han desplegado importantes esfuerzos, la magnitud de la emergencia supera la capacidad de respuesta disponible.
“La emergencia no termina cuando baja el agua. Muchas familias han perdido sus cultivos, sus alimentos y las formas de generar ingresos, lo que pone en riesgo su capacidad para alimentarse en las próximas semanas. Si no fortalecemos la respuesta humanitaria, cada vez más hogares podrían verse obligados a reducir la cantidad de comidas al día, y quienes más sufrirán las consecuencias serán las niñas, los niños y los adolescentes. Hoy necesitamos actuar para evitar que una emergencia por inundaciones se convierta también en una crisis de hambre y de protección para la niñez”, afirmó Daniel Támara Núñez, Gerente de la Oficina Territorial Oriente de Save the Children Colombia.
Save the Children hace un llamado a las instituciones públicas, al sector privado, a la cooperación internacional, a las organizaciones sociales y a la ciudadanía para sumar esfuerzos que permitan ampliar la asistencia humanitaria y acompañar la recuperación de las comunidades afectadas.
La organización reafirma su compromiso de continuar trabajando junto a las comunidades, las autoridades y los demás actores humanitarios para proteger a la niñez y contribuir a que las familias de Arauca recuperen, lo antes posible, condiciones dignas, seguras y resilientes.


